miércoles, 2 de septiembre de 2026

Mi Hermano

 




 La candidez de mi niñez me hizo creer, con la fe ciega de los niños, que lo nuestro sería eterno. Que el tiempo no pasaría por nosotros y que las tardes nunca tendrían fin.

 Éramos tan pequeños que jugábamos a los mosqueteros sin saber aún quién era Alejandro Dumas, y conquistábamos el espacio jugando a ser astronautas sin conocer por nuestra edad la historia de la perra Laika.

 Para mí, el universo empezaba y terminaba donde estabas tú.

 Como eras el mayor, asumiste de forma natural el papel de maestro cuando el mundo me resultaba indescifrable.

 Pero, sobre todo, fuiste mi protector…

 Incluso frente a nuestra propia familia, cuando las travesuras se nos iban de las manos, tú dabas un paso al frente, dando la cara por mí y dejando que el castigo cayera sobre tus hombros solo para resguardarme de nuestros padres y del mundo.

 Pasaron tantas cosas...

 Verte despertar a mi lado cada día me hizo caer en la dulce trampa de pensar que jamás te irías. Pero la vida no se detiene por nadie ni para nadie.

 Un día, una princesa se cruzó en tu camino y nos separamos casi sin espacio para darnos un simple adiós.

 Te confieso que me costó adaptarme a tu ausencia…

 Sentí ese vacío durante años, hasta que con el tiempo mi vida volvió a fluir como un río que sigue su curso arrastrando lo bueno y lo malo.

 Dábamos por sentado que nos queríamos, aunque esa frase jamás hubiera salido de nuestra boca. Nos bastaba con saberlo y sentirlo en nuestro corazón.

 Hasta que, siendo ya un adolescente, cayó en mis manos El club de los poetas muertos

 Algo se agitó muy dentro de mí al leerlo; fue el detonante perfecto para entender que la vida se nos escurre entre los dedos y que no podía regalarle ni un solo segundo más al silencio.

 Por eso, cuando el destino nos volvió a juntar tras tanto tiempo, no lo dudé. Las primeras palabras que salieron de mi garganta fueron un "te quiero".

 Y hoy te las repito, no solo por la sangre que nos une o por ser mi hermano, sino porque siempre serás mi guía, mi refugio y mi inseparable capitán.

 

 Alejandro Maginot

 

Mi Hermano