viernes, 28 de abril de 2023

El túnel del tiempo

 


 Quiero perderme en el túnel del tiempo de lo asqueroso huyendo, pues la apatía a esta sociedad empieza a ser endémica y no quiero contagiarme de ella.

 Bórrame la silueta si no estoy junto a ella, pero no en este presente… quiero retroceder hasta el día que se podía amar sin calcular lo que esa pareja me podía aportar.

 Por eso si en el día de hoy me pierdo búscame en el túnel del tiempo… que seguro me encontraras junto a mi amada.



             Alejandro Maginot


martes, 11 de abril de 2023

La lección

 

 Quien mejor que tú para darme una lección de astronomía, pues luces como la estrella más luminosa… que se posa sobre un encerado con un trozo de tiza roja en la mano.

 Atravesando con la velocidad de un cometa mi amable corazón, que por ti pierde la razón escuchando tu lección.

 Esa lección que me hace viajar por la vía láctea… sin respirar de la emoción que me provoca besar tu boca, iluminado por la estela de esa estrella de infinitas puntas.

 Estrella que me ciega hasta tal punto, que para dibujarte tengo que palparte con mis torpes manos… para saber que tengo el mundo más bello entre mis manos.




      Alejandro Maginot  


martes, 28 de marzo de 2023

La realidad

 


  En esta historia me doy un baño de realidad, para no olvidar que poco a poco estamos perdiendo nuestro estado de bienestar.

 

 Con retóricas y pleitos estamos perdiendo el conocimiento y la razón… pobres ilusos somos, que para cuando queramos acordar tendremos al diablo subido sobre nuestros lomos.

 

 Todos olvidamos que tenemos un pasado, donde alguien de nuestra familia lucho por un mundo justo y mejor, muriendo en paz por haber logrado aportar su grano de arena para conseguir nuestra libertad.

 

 “Libertad”, esa palabra que se hizo realidad y de la cual no sabemos cuidar… ¡Cuánto la echaremos de menos, cuando no veamos su reflejo ni en el más bello de los espejos!




     Alejandro Maginot



miércoles, 15 de marzo de 2023

Mi gloria

 


     Sólo hay una gloria que yo perseguí… la de volverme loco por ti.




         Alejandro Maginot


jueves, 2 de marzo de 2023

jueves, 23 de febrero de 2023

Bailando con el corazón

 


 Bailando con el corazón, siempre en sintonía con dos cuerpos que despliegan toda su armonía sobre o bajo la esfera del reloj... porque es el ritmo al que se mueve nuestro corazón.

  No hay nada que flexionar pues ya nacimos flexionados en el acto del amor, por eso adoremos todos los buenos sentimientos que mueve nuestro corazón.




Alejandro Maginot.



domingo, 19 de febrero de 2023

Suburbios

 




 Nací en los suburbios de Hanói, por eso me movía por ellos como rata en su laberinto de cloacas. Me apuñalaron tres veces y esquive unas cuantas de balas que casi me matan… pero quizás el miedo no era mi prioridad cuando había nacido rodeado de tanta miseria.

 

No se puede morir cuando el agua contaminada no te mata, al menos eso era lo que yo pensaba. Por eso, por llevar algo de comida a mi familia todo lo arriesgaba… cuerpo, alma y vida. Y como a un perro callejero los sentidos se me agudizaban, por lo que si tenía que robar usando la violencia robaba.

 

 La vida es corta cuando vives en semejante ambiente, ¡pero quien pensaba en la vida cuando estabas rodeado de tanta muerte! Lúgubres pasillos recorría por mi mente y todos ellos me llevaban a sobrevivir contracorriente.

 

 Me hablaron de reinserción, como si hubiera sido yo el que eligiera mi condición. Es muy bonito hablar de reinserción cuando tú vives al otro lado del telón,  fácil vida que te hace más bueno cada vez que reivindicas: ¡ayudemos a las personas que viven en los guetos!

 

 Huía cada vez que me perseguían… o bien por los tejados o por los más oscuros subterráneos, el caso era no dejarme atrapar pues tenía que cuidar a mi familia de las sombras, en especial a la más pequeña de mis hermanas, que escribiendo poesía creía que un buen futuro tendría, no sabía que se equivocaba, que la gente miserable sólo vive del hambre.

 

 Siempre la mantuve con ilusión, pues quería sacarla de aquellas desastrosas barracas, así que alimente su espíritu quizás con falsas esperanzas, pero con mi tesón personal por darle mejor vida que la que yo habitaba.  

 

 En mis manos cayo un libro que devore con ferocidad pues me hizo cambiar el concepto que yo tenía sobre mí. Esta novela se titulaba “Robin Hood”, desde ese momento quede como pecador al que el sacerdote le da la absolución, pues saque la conclusión que quien roba a los ricos para alimentar a los pobres tiene cien años de perdón.

 

 Continuará…

 

 

Alejandro Maginot.

 

 

Último capítulo